El regreso de vacaciones: así puedes volver a adaptarte a la rutina de forma exitosa

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El verano es la época en la que usualmente tomamos vacaciones: unos días en la playa, bajo el sol, junto a nuestros seres queridos y olvidándonos del estrés del trabajo… simplemente el escenario ideal. Sin embargo, llega el momento de reincorporarse a la faena y volver a nuestras responsabilidades… el temido regreso de vacaciones.

Muchos incluso aseguran sufrir de lo conocido como “síndrome postvacacional”, que se define como el estrés o la depresión después del regreo de vacaciones. Los síntomas se asemejan a los de la depresión clínica: irritabilidad, dificultad para relacionarse con los demás, desánimo, apatia e insonnio.

¿Por qué cuesta tanto regresar?

Todos nos preguntamos cuales son las razones que hacen el regreso de vacaciones una tarea casi imposible. Las principales razones son las modificaciones en las horas de sueño y los cambios en los horarios. Por esto es normal que muestres este desánimo al volver a tus responsabilidades, pero el problema se presenta si esta sensación se extiende por más de dos semanas luego del regreso de vacaciones.

Lo más importante es las ganas y la motivación que le pongas al regreso al trabajo. Uno de los mejores consejos para el fin de las vacaciones es estar preparado psicológicamente para el proceso, esto quiere decir que afrontarás este primer día como una ocasión, no solo para volver a las responsabilidades, sino regresar con tus compañeros y el “segundo hogar” que se convierte el espacio de trabajo.

El regreso de vacaciones lo debes tomar con calma, ya que seguramente tendrás una montaña de pendientes, pero antes de empezar debes organizarte y establecer una línea de trabajo con los objetivos de la primera semana. De esta manera podrás ir retomando el ritmo de trabajo. Es importante que no te desesperes al intentar alcanzar el mismo ritmo que tenías antes de irte de vacaciones, piensa que es un proceso del día a día y que si no estableces prioridades probablemente no podrás lograr tus objetivos.

También, es una excelente oportunidad para establecerte nuevos objetivos: no pienses en el tiempo que falta para las próximas vacaciones, es mejor establecer nuevas metas y un plan de acción. Piensa en proyectos que te ilusionen y trabaja para lograrlos.

Recuerda también que un día tiene 24 horas y el trabajo es solo una tercera parte de ese tiempo. Por esto, el hecho de que las vacaciones hayan terminado no quiere decir que no puedes aprovechar el día para estar con tu familia o amigos. También puedes practicar algún deporte o pasatiempo que te agrade. Si lo haces los primeros días, luego de regresar de vacaciones, los días serán más llevaderos.

Es fundamental que reserves un espacio de tu tiempo para practicar deportes. Las actividades físicas ayudan a combatir el estrés, además de la larga lista de beneficios para tu salud. Además, podrás hacer más llevadera la monotía del trabajo y tendrás más energía.

Cuando regreses a tu puesto de trabajo procura concentrarte en lo positivo, trata de mejorar la comunicación con tu entorno de trabajo, involúcrate con tus compañeros y trabaja para crear un buen ambiente. Es importante mantener el orden desde el primer momento en el espacio en donde trabajas, lo que siempre hará que sea más llevadera la jornada.

Es importante aceptar el hecho que regresamos de una etapa que disfrutamos, entendiendo que ya tuvimos un tiempo para descansar y que ahora es el momento de trabajar. Piensa lo afortunado que eres de tener un trabajo al que regresar que permite mantenerte a ti y a tu familia. Asume la responsabilidad con alegría, agradecimiento y siempre manteniendo la mejor actitud ante el día a día.

Si luego de todos estos pasos, aún la idea de regresar de vacaciones te resulta molesta, piensa en la necesidad personal y social de tener un empleo y recuerda el proceso de aprendizaje constante que llevas al estar en tu empleo. No veas el regreso de vacaciones como una obligación, el trabajo no es solo un momento negativo en el día.

Es importante que seas organizado en todos los aspectos, por ejemplo, si te cuesta iniciar la rutina en la mañana puedes organizar tus comidas y ropa la noche anterior. Para otros, el empezar el día haciendo ejercicio les da más energía para el resto de la jornada. Es importante que entiendas tu organismo, y el regreso de las vacaciones es un momento ideal para hacerlo. Identifica las horas del día en las que te concentres mejor y no desgastes esas horas haciendo tareas sencillas como revisar tu correo electrónico.

No olvides la importancia de una buena alimentación, el preparar tus comidas te hará evitar caer en la tentación de una comida rápida que no te aportará energías. La comida afectará la manera en la que afrontas tu trabajo y la cantidad de energía que tendrás. Ahora solo falta tener la mejor actitud y disfrutar esta etapa.